Correo con dominio propio: qué necesitas y qué no
Escribir desde una dirección genérica resta credibilidad y, además, aumenta la probabilidad de acabar en la carpeta de spam del cliente. El correo con dominio propio resuelve las dos cosas, y configurarlo bien no requiere una infraestructura complicada.
Qué necesitas realmente
- Un dominio registrado a nombre de tu empresa (el que ya usas para la web sirve).
- Registros DNS correctos: MX para recibir correo, y SPF, DKIM y DMARC para que tus envíos no se marquen como sospechosos.
- Un buzón por persona que necesite bandeja propia y contraseña individual.
- Buzones compartidos para direcciones como info@ o administracion@, con permisos definidos.
Qué no necesitas
No hace falta un buzón de pago por cada alias. Direcciones como presupuestos@ o soporte@ pueden funcionar como alias o redirecciones, con coste mínimo y sin cuentas adicionales que mantener. Tampoco es obligatorio cambiar de proveedor si el actual funciona: se puede mantener la línea actual y migrar cuando interese.
Compatible con lo que ya usas
El correo profesional estándar funciona con IMAP y SMTP, así que se puede configurar en Outlook, Apple Mail, Thunderbird o la aplicación del móvil. Esto evita depender de una sola aplicación y facilita el trabajo desde varios dispositivos.
No olvides las copias de seguridad
El correo contiene información crítica: presupuestos aceptados, pedidos, conversaciones con clientes. Antes de contratar, pregunta cada cuánto se hacen copias, cuánto tiempo se conservan y cómo se restauraría un buzón eliminado por error.
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